Recuerda que ahora debes cepillarte los dientes con más frecuencia. Los dientes sucios provocan caries e inflamación de tus encías. El cepillado es una de tus responsabilidades, por lo tanto, procura mantener una buena higiene durante todo el tratamiento.
Frutas y vegetales como el apio, manzanas, zanahorias y jícamas, puedes comerlas, simplemente corta y rebánalas primero.
Cepillate los dientes después de cada alimento. Si tienes dudas respecto al cepillo, y a los cuidados durante el tratamiento, pídele a tu ortodoncista que te explique detalladamente las consideraciones especiales que debes tener.
Existen algunos auxiliares dentales que pueden ser útiles durante el tratamiento. Hay cepillos para ortodoncia, enhebrados de hilo, cepillos interdentales, irrigadores bucales que pueden ayudar a limpiar las zonas de difícil acceso. También es recomendable el uso de enjuage bucal con flúor después del cepillado y del hilo dental.
En caso de usar ligas o elásticos, debes usarlos como se te indica.
Si practicas algún deporte es recomendable el uso de un protector bucal.
Acude a tu dentista general cada 4 o 5 meses para que te realice una limpieza y tu revisión.
Debes venir cepillado en cada cita y con tu cepillo.